El otro día fui a Soriana a hacer mis compras semanales sin tener en cuenta el terrible horario que había escogido para semejante tarea; las 2 de la tarde. A esa terrible hora, las tiendas de abarrotes se atascan de señoras de todas las edades que van ahí para comprar insumos para sus comidas y demás faenas domésticas.
Lo que yo no podía creer es la inconsciencia con la que se manejan dentro de la tienda. Por amor de Dios! son un peligro total para la sociedad, parece que estas personas de sexo femenino, solo tienen una cosa en la cabeza; sus familias… y nada más! nadie más les importa un carajo!.
Tratando de pasar por los pasillos del supermercado me topaba con señoras dejando su carrito de compras lo más estorboso posible, mientras las nenitas tratan de adivinar que tipo de flujo van a tener en sus período para así comprar la toalla femenina más adecuada… pero eso si, que los que quieran pasar por ahí se jodan!.
Por supuesto, un hombre joven e inteligente como su servidor, es capaz de moverse a velocidades supersónicas, evitando confrontamientos idióticos, al dejar el carrito en un lugar no estorboso e ir por los artículos necesarios a pie. Sin embargo me puse a observar la cantidad de tráfico innecesario que generan estas féminas y como todo se podría arreglar, para variar, con un poco de conciencia.
Por otro lado, cuando llegan al supermercado, tienen una actitud de “jode o te joden”, se meten en tanta cola pueden, abren los refrigeradores y se quedan pensando mil horas que van a comprar mientras se gasta la electricidad, prueban por trigésima octava vez en el año el jamón que van a comprar “a ver si no han cambiado la calidad”, cuando estás en la fila para pagar te dicen “ashh me faltó mi leche para el bebé, me apartas el lugar?” y además algunas llevan a sus vástagos de compras armados hasta los dientes con la peor de las invenciones del hombre moderno; el carrito de compras para niños. Estas pequeñas bestias no socializadas, llevan su maldito carrito por todo el supermercado y lo frenan a base de choques en los talones de los adultos, a lo que las inconscientes madres solo suelen decir algo como “aaaay Pablito, fíjate”.
Ya una vez saliendo de ese horrible lugar, tienes que enfrentar el alud de carritos de compras que dejan en el estacionamiento olvidados y hacer tu camino hacia tu propio vehículo, lo cargas de víveres y devuelves el carro (si eres hombre consciente… o una que otra mujer que no tenga hijos pequeños o sea demasiado vieja), al regresar a tu auto notas que tiene unos “talloncitos invisibles” en la defensa trasera y/o delantera, orquestadas con el cariño de siempre por “madre en windstar”. Ahhh que coraje me da esto, le dan un tallón y en vez de responsabilizarse por sus acciones simplemente se fugan y te dejan su recuerdito para siempre.
Y si creían que aquí terminaba todo, pues se equivocaron, todavía al salir del estacionamiento hay que sortear las camionetas pésimamente mal estacionadas (yo no se por qué traen esas camionetas las señoras que no tienen capacidad para manejarlas adecuadamente) y soportar los pitidos de vieja histérica mientras esperas en la fila de carros para salir del establecimiento. Si todo termina bien saldrás en un par de minutos, pero si tienes mala suerte, a alguna vieja se le olvidará sellar su boleto y con tal de ahorrarse 2 pesos, se van a bajar a sellarlo, haciendo perder el tiempo de toda la fila, al cabo que “no se va a tardar”.
Mi consejo: la mejor hora para ir al super es después de las 10 pm. a esa hora solo van los señores quedados, los solitarios y uno que otro adolescente en busca de cerveza, el paraíso de las compras.
sips.. definitivamente elegiste la peor hora para ir de compras, a esa hr salen muchos de los chiquillos de la escuela y las mamás aprovechan para ir de compras después de pasar por ellos, eso hacia mi mamá.. y ahi yo hice muchas amiguitas de la escuela que sufrian el mismo destino que yo, el recorrer cada pasillo de la tienda (aunq no necesitaran algo de ese pasillo en especifico) atras de las faldas de sus madres.
Ahora nosotros también vamos por las noches y hemos visto varias ventajas además de lo tranquilo por la hora:
1. hay descuentos en panaderia porq les urge sacaar lo q les queda, lo malo es q tal vez no esté tan “fresco”.
2. En salchichoneria despues de un día entero de ajetreo, se les termino el jamón y te abren un paquete nuevo (al menos a mi me ha tocado asi.. nunca me ha gustado q me den las “colitas” cuando se termina el paquete)
3. Muchas veces a esa hr sacan la fruta y verdura mas fresca.. lamentablemente muchas otras no y todo ya está super escogido, solo queda lo peorcito.
Lo que más me agrada??.. a esa hr ya no hay niños, hay poca gente y te libras de darle propina a los cerillos y las molestias de los “viene viene” que en lugar de ayudar estorban (y todavia quieren propina??) porq a esa hr ya se fueron todos a sus casas
Yo espero jamás volver a pisar un sueper a esa hora tan molesta, trataré de ser más previsor e ir a surtirme más tarde.